10,751 presentes (Parte 1)

No fuimos a chillar goma.

¿Cuánta responsabilidad debe recaer sobre los hombros de los estudiantes del sistema universitario público?

Históricamente, los movimientos estudiantiles han sido una parte influyente en los cambios políticos y sociales. Entre algunos del siglo veinte, se podría mencionar la participación estudiantil en la caída de Perón en el 1955, al igual que la revolución de Cuba en el 1959, el movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos y el rechazo al “Sois jeune et tais toi” de mayo de 1968 en Francia.

En Puerto Rico, aunque la primera huelga estudiantil fue en el 1933, fue en la década de los 1960 cuando se intensificó el movimiento estudiantil debido al sentimiento antimilitarista basado en el registro obligatorio de servicio militar al igual que la presencia del ROTC dentro del Recinto de Río Piedras. En esta década y entrando a los 1970, la lucha estudiantil se destacó debido a una lucha de violencia, intimidación, bombas molotov, fuerza de choque, entre otros. La huelga finalizó una vez la estudiante Antonia Martínez Lagares fue baleada el 4 de marzo del 1970 al observar la protesta desde su balcón. Al fin y al cabo, el ROTC tuvo que salir de la Universidad.

Para abril del 1981 se dio otra huelga debido a que se triplicó el costo de la matrícula en la Universidad. Al igual que la de los 1960-1970, esta huelga se distinguió por el uso de violencia. Mis padres cuentan que recuerdan escuchar tiros y el terror en los estudiantes. ¿Qué más habría de esperar bajo la gobernanza de Carlos Romero Barceló y su llamada Operación Limpieza? Entre tiros y huelgas de hambre, la huelga finalizó en febrero del 1982 donde se estableció la política de no confrontación.

A pesar de algunos paros durante la década de los 1990, no se volvió a ver una huelga hasta el 2005 debido a una nueva alza en la matrícula. Además del recinto de Río Piedras, estuvieron en huelga los recintos de Mayagüez, Ponce y Bayamón. Por primera vez los estudiantes tomaron el control de los portones de los recintos. Esta huelga sólo duró un mes, y aunque los estudiantes no lograron quitar el aumento de matrícula, sí lograron establecer el sistema de prórrogas, al igual que crear un comité presupuestario que incluyera participación estudiantil.

La última huelga antes de la actual fue en el 2010. Esta huelga se basó en los aumentos de matrícula al igual que la eterna escasez de la oferta académica. En el recinto reinaba la rectora Ana Guadalupe (¡uy!) quien en el primer día de paro autorizó la entrada de la policía. Asimismo, esta huelga fue la primera en la que los once recintos del sistema UPR se unieron. Esta finalizó con los resultados de que no se aumentaría la matrícula, al igual que se estableció que la cuota tendría fecha de expiración.

Ahora, es el 2017 y ha vuelto a comenzar una huelga en el sistema de la Universidad de Puerto Rico.

El 5 de abril de 2017 se manifestó una asamblea nacional de estudiantes de diez de los once recintos de la Universidad de Puerto Rico, junto a los estudiantes del Conservatorio de Música y la Escuela de Artes Plásticas y Diseño, con un cuórum de 10,751 estudiantes registrados. Esta asamblea tenía como norte el recorte de los 450 millones del presupuesto de la UPR sugerido por la Junta de Control Fiscal, recorte que Rosselló Jr. garantizó. Partiendo de la premisa de que la mayoría de los estudiantes están en contra de éstos, se buscaba unir las voces de los alumnos del sistema público para determinar cuáles serían los métodos para enfrentarse al presente y porvenir.

A las 8:00am ya me había estacionado en el patio de los Fonalledas, caminé hacia el Coliseo Roberto Clemente donde ya cientos de estudiantes de diferentes recintos esperaban en fila para registrarse y entrar a éste. Una vez allí, me encontré con varios amigos, donde intentamos esperar a que abrieran las puertas para los estudiantes de Río Piedras. Debido a la falta de voluntarios para la actividad, la línea a penas se movía, lo que resultó en que un amigo nos motivara a intentar entrar por otra puerta.

¿Resultado? Nos dejaron entrar, y luego otros nos metieron un mangue por carifrescos, pero como buenos panitas que son los estudiantes, nos permitieron la entrada y logramos conseguir asientos en palco. Cómo se goza.

Poco a poco el Coliseo se fue llenando de estudiantes inquietos, cantando los coros de lucha y unión que ya muchos reconocemos. “El que no crea que haga la prueba. No nos pararán.” El grito de “11 recintos, 1 UPR” evolucionó a “13 unidades, 1 educación”, tomando en consideración a nuestros invitados del Conservatorio y la Escuela de Artes Plásticas. Además de los clásicos, hubo pleneras, batucadas e incluso un trombonista M.V.P. Asimismo, una vez lleno todo el Coliseo, se logró hacer una ola que duró unas cuatro vueltas. ¿Quiénes son los que se quejan porque la luchamos con música y ritmo? A ustedes les digo que en el Caribe se lucha con percusión.

Al principio de la asamblea todo parecía fluir. La aprobación de la agenda que incluía la discusión de los recortes, las medidas a tomar y la despolitización de la educación fue unánime. Se comenzó a discutir el recorte de los 450 millones de la UPR y de repente… ¿qué pasó? Al ser una asamblea especial, el proceso parlamentario era distinto al acostumbrado en los recintos. En palabras sencillas, en caso de querer hacer enmiendas a una moción, éstas no se añadirían, sino que una vez presentadas las enmiendas, éstas competirían para decidir cuál se aprobaría.

La moción presentada básicamente se trataba de que los estudiantes repudiaban los recortes, al igual que el cierre de recinto, secciones y cualquier tipo de medida que afectará aún más la situación de la Universidad. Las enmiendas que competían tenían casi el mismo fin: además de un repudio a los recortes, se requería una auditoría de la deuda, al igual que en caso de que aún luego de la auditoría se requirieran recortes, se comenzaría desde la administración central de la UPR.

Entre la confusión de las personas sobre el proceso, al igual que al ser ignorados los estudiantes que no lograron entrar al Coliseo y observaban la asamblea desde un proyector que fue colocado afuera, se tomó un receso en lo que se arreglaba la situación.

(Continuará…)

Related Posts

Recent Posts