Haciendo ciudad: Ricardo Luis Ramos

(ilustración por S. Urbain)

A la hora de votar por candidatos políticos en Puerto Rico, se le da más importancia a las posiciones de alcalde y la de gobernador. Las posiciones como, por ejemplo, la de representante, se les da menos peso; una asunción errónea por la mayoría de los votantes. En un país que no se preocupa por la política sino la politiquería, es entendible que las candidaturas no se estudien a cierto nivel. Ser representante implica atender las problemáticas de su precinto y presentarlas en el la Legislatura; conlleva abogar por sus constituyentes. El gran problema en la Cámara de Representantes es que se ha perdido la intención inicial: la representación.

En el caso de Ricardo Luis Ramos, candidato para representante del Precinto Uno por el Partido Popular Democrático (PPD), para las elecciones 2016, su plataforma no presenta proyectos excesivamente ambiciosos ni promesas específicas. En cambio, sí presenta posible soluciones legítimas y viables para la zona. “Yo tengo unas ideas generales de lo que entiendo que debemos hacer, que nacen de mi experiencia, tanto en el municipio, como en mi trasfondo académico y mi vida personal. Esto me lleva a unas conclusiones que están informadas, pero no son definitivas”, comentó el candidato en su entrevista para La Marginal.

Probablemente (y desafortunadamente), los medios, en su cobertura de la campaña, se aferrarán al ángulo de que Ramos es homosexual. En la ocasión de su lanzamiento de campaña, el periódico El Vocero publicó un artículo titulado, “Joven gay lanza su candidatura a representante en la Cámara.” Aunque vale recalcar la importancia histórica de que sea el primer candidato abiertamente homosexual a la Cámara afiliado a uno de los dos partidos dominantes, la candidatura de Ramos consta de lo que representa y expone como político, no de sus preferencias como individuo. El caso controversial del senador Roberto Arango es un ejemplo perfecto; acaparó todos los medios solo por su preferencia sexual, opacando su labor como legislador.

La tradición electoral de los votantes recae en hacer juicio por convicciones sociales o ceguera partidista; obviando las plataformas o ideales políticos del candidato como individuo. Ramos dice, “No se trata de líneas partidistas. Yo soy popular y entiendo que en el PPD hay espacio para la diversidad. Es el partido en el cual he estado vinculado toda mi vida. Tiene unos postulados que me parecen correctos e, históricamente, ha apostado por la gente.” Aquí entra a un punto que no se entiende todo el tiempo. La política es básicamente un juego de intereses. No existen partidos buenos ni malos, existen políticos buenos y malos. Los partidos, básicamente, son vías para o lucrar el país, o devaluarlo. Por eso la noción de votar íntegro es una manera del ciudadano rendirse ante este juego. 

Actualmente, Ramos asesora a la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín. Su trabajo en la alcaldía es en los programas de alianzas comunitarias y presupuesto participativo. “He visto los impedimentos que tenemos con el municipio para actuar, y como representante, puedo cambiar las regulaciones para dejar de ver estos impedimentos”, comentó Ramos, refiriéndose a cómo su experiencia con el municipio ha influenciado su candidatura.

Proviniendo de la clase media trabajadora y producto de la educación pública a nivel universitario, Ramos aparenta tener un entendimiento amplio sobre los reclamos concurrentes. Realizó su bachillerato en Estudios Hispánicos en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Luego, se graduó de la Escuela de Derecho de la UPR, donde completó la Clínica de Mediación. A raíz de esta experiencia, continuó con una maestría en Resolución de Conflictos de la Universidad de Massachusetts, Boston. “Me gusta mucho como se cambia el paradigma de que sea el sistema judicial quien decida quien tiene la razón, y es más bien como las personas ejerciendo su voluntad, o sea su autodeterminación, deciden cual es la solución al problema, y se va más a fondo de cual  es el problema y no la controversia como tal”. Aquí Ramos entra en la posibilidad de una acción inmediata, en vez de entrar en un juego de quien tiene la razón. Presenta la posibilidad de trabajar en conjunto para solucionar las cosas, y no tener que caer en un proceso tedioso de espera Ramos recalca la integragración de la voz comunitaria en lo que sería su trabajo como representante: “El gobierno está para nivelar el camino, no para homogeneizar.” La diversidad en una sociedad es totalmente necesaria para empujar el desarrollo de la misma. Ramos ve esto como una ventaja, y ambiciona a una convergencia productiva en el Precinto Uno. Claro, el candidato entiende que aún hay obstáculos que no facilitan lograr lazos con la ciudadanía. A fin de cuentas, aunque Puerto Rico tiene un sistema democrático, no se pone en práctica. En teoría, la participación de ambos el Gobierno y la ciudadanía sería lo ideal.

El Precinto Uno es una de las zonas donde es rampante la desigualdad. Tiene el área adinerada y turística de Condado, como también forman parte las zonas más pobres Villa Palmera y Barrio Obrero; zonas que no comparten las mismas problemáticas. Pero el Precinto sufre de losmismos problemas que tienen otras ciudades, tales como el problema de transportación, edificios abandonados, etc. Según Ramos, su propósito sería la inclusión social: promover una atención legislativa justa. La iniciativa por parte de la ciudadanía en desarrollar ideas innovadoras existe, lo que permanece ausente es la ayuda gubernamental igualitaria. “Yo quiero discutir mis ideas con la gente, y que me las mejoren o que me las tumben”, expresó Ramos.

Uno de los pilares de su plataforma es la democracia participativa. Es conocimiento común que en la mayoría de los intentos gubernamentales para desarrollar una comunidad, los proyectos benefician intereses que no responden a la realidad de ésta.  Por ejemplo, el caso de las comunidades del Caño Martin Peña, un lugar que ha sido ocupado por personas de bajos recursos desde la industrialización en el país. El Caño (refiriendo a las comunidades adyacente a los manglares) prevalece por toda  la labor de distintos grupos comunitarios, que asumen el papel de un representante. La amenaza de una planificación “urbana” intenta reubicar sus habitantes,  dejando la herencia de sus familias. La democracia participativa le daría la ayuda legislativa a estas iniciativas comunitarias, y se formaría el desarrollo de manera interactiva.

El desarrollo urbano no es lo único que carece de ayuda legislativa. Lograr obtener fondos públicos para un proyecto empresarial o cultural conlleva tener pala o paciencia. Por ejemplo, las actividades concurrentes de arte, como Santurce es Ley, le han dado cátedra al Gobierno sobre cómo impulsar lo cultural junto con lo económico. “Siento que hay una falta de representatividad que hay que llenar. Como representante yo puedo aportar cosas que no están ahora mismo. Le puedo dar a San Juan y a todo Puerto Rico legislación para más participación ciudadana en todos los niveles del gobierno y dar fondos para mejores infraestructuras viables e infraestructura social”, dijo Ramos. La tarea de un legislador debería recaer en ser un facilitador y no en imponer regulaciones que limiten acciones.

 Una  Legislatura  anticuada debería enmendarse ante estas necesidades. Todas las campañas electorales, sin importar partido, concuerdan en un hecho: el cambio. Quizás los votantes, valga la redundancia, votan por la mejor pronunciación de la palabra cambio. Las ideas realizables, considerando la gestión limitada, que se traduzcan en acción, atienden a este slogan trinchado. “La gente quiere resolver sus problemas, no quiere que nosotros le demos nada. Ellos quieren la oportunidad de hacer. Muchas veces las leyes no lo permiten. ¿Cómo tú cambias las leyes? Pues, siendo legislador, y por eso estoy aquí”, expresó Ramos. Poco a poco, Puerto Rico ha demostrado el repudio al sistema que llevan manejando los políticos. La falta de educación sobre el sistema ha prolongado la poca participación ciudadana. En fin, la sociedad se ve obligada a ejercer su deber social a la hora de elegir quien va a liderar el país.

Related Posts

Recent Posts