¿Dónde estamos? El estado del “underground” actual

La música independiente en Puerto Rico abarca una gran gama de estilos y géneros.  Hemos utilizado el término “escena” para hablar de un grupo de bandas o un sector musical con ciertas tendencias estéticas. Para algunas personas este término es algo peyorativo y los hace sentir incómodos, mientras que para otros no hay vida fuera de la escena. Pero, ¿cómo identificamos esta “escena” si es que es solo una? ¿Existen unos límites o unas fronteras específicas? Yo creo que no; pero igual es necesario cuestionarnos dónde estamos y hacia dónde vamos, ciertamente buscando una unificación comunitaria en nuestros proyectos.

Ciertamente la historia del rock en Puerto Rico es algo difícil de encontrar, al menos en libros. Poca información académica existe sobre este desarrollo en las pasadas décadas. En mi experiencia personal, llegar a conocer un poco de este proceso ha sido una labor de mucho tiempo. Con suerte he podido conocer algunas personas que llevan muchos años dentro del movimiento, sin duda ayudándome a comprender mejor lo que ha pasado en las últimas décadas del rock en el país.  Documentales como La escena y The Distorted Island han recopilado información sobre las escenas del punk y el metal respectivamente. Estos trabajos son sumamente necesarios para la creación de un sentido propio de identidad musical. Es necesario que un país conozca su historia. En otros países latinos como Argentina vemos que han nombrado su movimiento así, el Rock Nacional, ciertamente después de un proceso largo y arduo de unificación nacional.

En nuestro “país” sin embargo, vivimos atados al complejo de la colonia, nuestra crisis de identidad; la fiebre tropical. Somos la colonia más vieja del mundo y aún no estamos claros quienes somos. Ciertamente nuestros complejos de país han influenciado nuestra música.  Desde el principio que se empezó a hacer rock en latinoamérica siempre se ha cuestionado cuál es la lengua en que se debe cantar, aqui aun no estamos claros con eso…

Tenemos programas importantes como Frecuencias Alternas en Radio Universidad (sábados de 9pm a 12am), pero estamos claros que a las estaciones comerciales nunca le han interesado nuestros productos (¿quizás por la falta de profesionalidad?)  Nos quejamos de la inclusión de bandas locales independientes en festivales masivos dirigidos por los intereses de las cerveceras. Nos quejamos de que no hay suficientes venues para tocar, pero cuando hay dos o tres shows en una noche, los llamados “contra-shows” y está mal visto. Este fenómeno se da en las grandes ciudades, (¿seremos nosotros una gran ciudad?) donde la oferta musical es variada. Pienso que el peor mal que hay en esta isla ahora mismo es la falta de puntualidad; el maldito “Island time”. Esto no es productivo para nadie. La gente que paga por un espectáculo no le gusta tener que esperar sin acierto a cuando empiezan a correr las producciones. El fenómeno del soundcheck a las 10:30 de la noche con el publico viendo considero que es una falta de respeto.

Ciertamente promocionar una banda aquí siempre ha sido un reto. Con la llegada de los medios sociales este trabajo se ha hecho un poco más fácil pero al igual, no todos saben manejar estas nuevas vertientes digitales. Para algunos, los flyers son reliquias del pasado, mientras para otros siguen siendo la mejor manera de promocionar su evento. Los grafitis de bandas por las calles en los últimos años han incrementado y los posters han vuelto a tener la importancia que deben tener. No solo es la música importante, el arte es crucial para la promoción de un evento. Promocionando la inclusión de las artes visuales y los artistas de otros campos fuera de la música es un proceso que nos ayuda a crecer como país en cultura y en comunidad.

La comunidad es importante para el movimiento y aquí en Puerto Rico debemos fomentar el sentido comunitario mucho más. No solamente apoyando los lugares físicos, como lo son Río Piedras y santurce, sino que ayudándonos mutuamente en el servicio.  Actividades como el Día del Disco, celebrado el pasado 16 de abril, son testimonio de las posibilidades que tenemos para organizarnos y apoyarnos mutuamente. Al igual que este evento hay muchas otras formas de confraternizar y apoyarnos mutuamente.

Lamentablemente vivimos en un lugar maravillosamente patético que se llama Papeloncity, en el mismo la drama dentro de las tribus impera. Nuestra fiebre tropical no ayuda mucho a eliminar este problema. A pesar de esto vivimos un momento sumamente interesante para la música local. Mientras el país se cae en cantos, nos encontramos ante el reto de crear un mercado sustancial y una respuesta a las condiciones actuales. Las limitaciones, creo yo, nos sirven como inspiración.

El rock no es fácil, y no lo será nunca. El rock mata y la gente muere por él.  El rock es cultura. El rock es un arma potente, simbolo de revolucion. Salgan, formen grupos y destruyan los arquetipos. Graben sus canciones, hagan sus pines, dibujen sus flyers, pinten las paredes de la ciudad, pero no paren de cantar, que necesitamos más.

Related Posts

Recent Posts