Elena Ferrante: El misterio detrás de los Neapolitan Novels

¿Quién es Elena Ferrante? Desde la publicación de la traducción al inglés de su novela My Brilliant Friend, el público literario ha estado en búsqueda de la identidad real detrás de este pseudónimo. My Brilliant Friend es la primera novela de una serie de cuatro (los llamados Neapolitan Novels), todas sobre dos amigas criadas y viviendo en Nápoles. Además de estar escritas excelentemente, las novelas son bastante feministas, aunque hay algunos que dudan que Ferrante ni sea mujer. Los libros están escritos desde el punto de vista de Elena, una joven estudiosa e inteligente, pero un poco obsesionada con su amiga Lila. Aunque hay bastante drama romántico y familiar, la narrativa se concentra más que nada en la conexión intelectual entre las amigas, quienes en su vecindario pobre en Nápoles se distinguen por tener intereses académicos. Elena y Lila se quieren, y se necesitan la una a la otra, pero dentro de esa amistad también hay celos y resentimientos, que a la vez las empujan a tratar de mejorarse. Lo que es refrescante es que estos no surgen de peleas por hombres, si no de la necesidad de ambas de educarse y sentirse inteligentes.

Desde el punto de vista de Elena, también vemos el vecindario de Napolés en el cual se crían ella y Lila. Las novelas no se enfocan mucho en eventos históricos, aunque algunos chicos del vecindario se van a pelear en la segunda Guerra Mundial por un tiempo; en vez, Ferrante presenta los problemas de la pobreza y el crimen via anécdotas de cosas que pasan en el pueblo, y via conversaciones entre los jóvenes académicos. Hay tantos personajes secundarios que a veces es difícil acordarse de quién es quién, pero la narrativa siempre se siente orgánica, como cuando alguien te está contando la historia de su vida.   

En las pocas entrevistas que ha dado, la autora (¿?) ha hablado extensamente sobre su uso del pseudónimo, declarando que la persona detrás de los escritos no debería importar, y que la literatura y su contenido deberían ser lo primordial. Básicamente, ha querido quitarse de la ecuación por completo, intentando dejar que su trabajo hable por sí mismo. Hasta le envió una carta a su editorial, diciendo que no participaría en nada de promoción, y que se le daban algún premio, no se presentaría a aceptarlo. Pero, en vez del público respetar su deseo de privacidad, ha surgido una obsesión con averiguar su identidad. Hace poco, una profesora italiana tuvo que anunciar públicamente que no era Ferrante, luego de que alguien apuntó hacia ella, basado en un research bastante dudoso.

El “detective” se dejó llevar por detalles sobre el personaje de Elena, presumiendo que tenían que ser tomados de la vida real de la autora. Y creo que esto es lo que más ha llevado a la curiosidad. Las novelas se sienten sumamente personales, como si alguien estuviese plasmando su vida a la página. Ferrante ha dicho que sí usa sus experiencias como base para sus libros, pero no a un nivel tan literal. También está el hecho de que vivimos en un momento en donde las audiencias esperan un nivel de transparencia y conexión con las celebridades, en donde ya no hay detalles privados que no estén presentados constantemente en las redes sociales.

Aunque me muero de la curiosidad, hay parte de mí que piensa que mejor nos quedamos con el misterio.

Related Posts

Recent Posts