Escuché a Turista, y por fin se qué significa “tropicaleo” en el 2016

Turista

Tengo que admitir que chilear es de mis cosas favoritas en esta vida. No creo que tal confesión le sorprenda a nadie que ha vivido en Puerto Rico toda su vida, ya que, como todos sabemos, “la vida en el trópico no es fácil”. Hay que saber bregar. Por lo tanto, en cuanto a la música, siempre le doy la bienvenida a sonidos que acompañen, o en los mejores de los casos, amplíen ese estado de paz que tanto a mí, como a la mayoría de los puertorriqueños, nos gusta tanto hacer. Menciono a Puerto Rico junto a este estado tan querido para mi sanidad, porque después de escuchar el primer disco de Turista, pienso que puede ser el álbum que recientemente mejor haya capturado lo que significa chilear en Puerto Rico.

Turista es el nuevo proyecto musical de Fabian Wilkins (Oruga, Humano Error), David Perez (Circo) y el jazzista William Cruz, todos veteranos músicos y productores quienes han trabajado anteriormente con actos tan grandes e internacionales como Calle 13, Mima, Jorge Drexler y hasta José Feliciano. El trío parece haber utilizado su experiencia musical para así crear un disco sumamente ecléctico, fusionando la música electrónica y lounge con tendencias de jazz, funk, dub y reggae. Una versatilidad musical que bien puede ser apreciada tanto por amantes del jazz, como por aquellos que simplemente les gusta su música electrónica para bailarlo suavecito, o tomarlo con calma en la vida. La disyuntiva entre la música popular y el jazz (o cualquier otro género más “serio” o “académico”) parece no existir en este disco. La fusión entre los dos parece hasta natural, compleja y creativa, utilizando la improvisación, melodías pop mediante sonidos análogos y sintetizadores, junto a líneas de bajo súper groov’ias, pesadas y profundas. La percusión es una también sumamente variada, desde canciones con un paso movido y juguetón como el del jazz y el reggae, a un beat rapidito pero suave, como la de música lounge y electrónica contemporánea, algunas veces hasta en una misma canción.

La virtuosidad musical de estos músicos es aparente, pero su fluidez es lo que definitivamente los distingue. Tal parece como si se tratara de tres músicos, con tres trasfondos musicales diferentes, se juntaran para tocar el estilo que a cada uno respectivamente les gusta. Y a ver que pasa. El producto final se trata en que cada canción parece como si esas diferentes influencias juntas siempre hayan tenido todo el sentido del mundo.

Su tema Amigos Raros, por ejemplo, lo caracterizaría como un ambient 8-bit synth pop, uno de melodías y composiciones usando sintetizadores, estilo predilecto para los leads del resto del disco. Hasta que llega la línea de bajo, una que identificaría en un tema súper pesado de dub, más que en una canción de ambient o electrónica. Heavy basslines inundan todo el disco, algunas veces más funky, otras veces más pausadas, creando una profundidad a la que encuentro rara en la música ambient y electrónica pop. Lo cual me lleva a la canción Zombies (The Walking Dead), un tema de reggae rocksteady (por su skanking), pero al juntar todos los sonidos de sintetizador a sus melodías, parece más la próxima evolución del dub. Su título también alude a majestuosidades del dub como los de Scientist (Plague of The Zombies y Dance of The Vampires, por ejemplo), lo cual esta canción bién pudiera ser parte. En términos de percusión, De La Costa y Aguecoco añaden un ritmo notablemente caribeño a la ecuación de melodías synths solemnes. Imagínate si Mogwai hubiese grabado un disco en Loíza. Algo así.

En fín, uno podría categorizar la mayor parte de este disco como una vertiente más jazziada y elocuente del tropicaleo synthpop, como el de Buscabulla y los Walters por ejemplo (que de hecho, la única canción que lleva voz la interpreta Raquel de Buscabulla), que está bastante de moda hoy día. Pero a la vez, el dominio que tienen sobre sus instrumentos, las composiciones tan melódicas como fluyentes junto al uso táctil de improvisación, separa a este disco de cualquier cosa que esté sonando ahora mismo en Puerto Rico.

Creo que mi leve categorización de tropicaleo pop a Turista explica mejor mi punto sobre cómo éste captura el chiliar en Puerto Rico, más que ser una categorización más dentro de la música electrónica. Por fín encuentro que una banda le haga fiel sentido al término, uno que refleje nuestro entorno de dulce y relajado caos popular isleño. Así que, si vas a caminar por Río Piedras o Santurce, escuchar este disco posiblemente te centralize en aquel espacio por donde andas. O si estás chiliando en tu casa, probablemente te llevará a la reafirmación que vivir en el trópico algunas veces no está tan mal.   

Puedes escuchar y bajar el disco entero por turistamusic.com

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