¿Esto es el progreso?

La semana pasada, todos los feeds de mis varias redes sociales estaban repletos de gente celebrando el hecho de que Héctor O’Neill, el llamado “alcalde violador”, por fin había renunciado. Aunque entendía el porqué la gente vio su renuncia como una pequeña victoria, me identifiqué más con los comentarios que seguían la línea de, “Chévere, renunció, ¿pero ahora qué?” Además de perder su puesto como alcalde de Guaynabo, ¿cuáles consecuencias tendrá que pagar? 

Aunque todavía tiene que enfrentar cargos criminales, me parece que en ningún momento irá a la cárcel, y que sus víctimas quedarán ignoradas por la justicia . Y ni entremos en cuánto tiempo le tardó renunciar, luego de meses y meses de presión del pueblo.

Mientras tanto, desde los Estados Unidos seguimos recibiendo más y más información sobre los traqueteos de Trump, su campaña y su equipo de trabajo en Rusia (sin ni hablar sobre los 18 mil otros desastres suyos). Sí, el testimonio de la semana pasada de James Comey fue revelador en términos específicos sobre el caso, pero, ¿qué aprendimos en realidad? ¿Que Trump (y los que lo rodean) es un hijo de la gran puta que no sabe lo que está haciendo? No shit. Sí, ya hay un special prosecutor investigando lo alegado sobre Rusia, y sí, existe la posibilidad de que se exija el impeachment de Trump. 

Pero, de la misma manera existe la posibilidad de que Trump continúe siguiendo en los pasos de Nixon, botando a todos los que no estén de acuerdo con él. Y pueden estar seguros de que Robert Mueller, el special prosecutor, probablemente tiene los días en su puesto contados. Pero que se joda, vamos a ignorar esto, la salida del Acuerdo de Paris y seguir tripeando con “covfefe”.

Y hablando de nuestros dueños coloniales, ¿cómo no mencionar el plebiscito llevado a cabo este último 11 de junio? Los penepés inundaron al pueblo con su propaganda de estadidad como progreso; hasta en un escape que me di a Culebra el fin de semana antes del plebiscito tuve que superar a una tumbacoco en el paraíso, pidiendo que los residentes de la islita se motivaran a votar por el triángulo.

En ningún momento respondieron los azules a los reclamos del pueblo de que era un desperdicio de dinero, especialmente cuando el gobierno estadounidense nunca ha confirmado que los resultados serán consecuentes en sus decisiones acerca del estatus. De hecho, el gobierno federal (desde la época de Obama) había ofrecido $2.5 millones, los cuales nunca llegaron, ya que hasta el mismo Departamento de Justicia no aprobó el lenguage que se utilizó en la papeleta.

Y si ese gobierno ha ignorado todos los otros plebiscitos, les deseo toda la suerte del mundo a los que se creen que Trump les va a hacer caso. Quizás tenga break entre todos sus planes de eliminar a los latinos de su país para leer el memo. Les podría tirar toda una lista de cifras pero les digo solo las dos que más me han chocado. Al cerrar 167 escuelas públicas, el gobierno se “ahorró” $7 millones; el plebiscito costó $7.2 millones. Y, aunque la estadidad haya ganado por enésima vez, menos del 25% del pueblo votó. ¿Eso de veras se considera un triunfo democrático?

Además de quejas y noticias, lo más que he visto en Facebook y otras plataformas han sido memes. Entiendo que hoy en día, los memes son una de las herramientas más efectivas en difundir mensajes, diluyendo ideología con humor, pero hablando claro, si veo un meme más de “sin estadidad/con estadidad” voy a tirar la computadora por la ventana. Creo que la idea de la curadora Marina Reyes Franco, de crear una cuenta de Tumblr compilándolos todos, fue genial, ya que sí son una manera de llegarles a personas que quizás no se quieran tomar el tiempo para leer artículos o estudios. Además, es una gran manera de catalogar y archivar cómo se sentía el pueblo sobre el plebiscito y la “gran promesa” de la estadidad.

Al fin y al cabo, vamos por el plebiscito/referéndum número 5 ó 6. Siempre ha sido el sueño de miles de puertorriqueños ser el estado 51, hasta los que ni hablan inglés. Mientras los independentistas marchaban el domingo, los colegios de votación permanecían casi vacíos, excepto por los penepés más ilusionados con su fantasía del “progreso”.

Mientras los gobiernos puertorriqueños y estadounidenses siguen abusando de sus pueblos, ya sea económicamente, o en los casos de Trump y O’Neill, hasta físicamente, intentamos celebrar las victorias pequeñas. Mientras tanto, los dejo con mi meme favorito de todas estas semanas.

Related Posts

Recent Posts