Esto “nunca” iba a pasar: la elección de Donald Trump

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¿Por dónde empezar? Todos estamos de luto, ya sea por Ricky, por Trump, por ambos. Aunque siempre he ejercido mi derecho a votar, y estoy más o menos pendiente a la política aquí y en los Estados Unidos, tampoco puedo decir que soy una experta, ni nada parecido. Pero al levantarme ayer en la mañana, luego de una noche sinceramente trágica, pensé que el único poder que tengo es escribir algo. Ahora todos, los que escribamos, los que hagamos música, los que seamos artistas… Este es el momento.

Viví en Nueva York por diez años, tuve la oportunidad de votar por Obama dos veces. Fueron dos momentos de orgullo en mi vida. En estas primarias voté por Bernie. Soy feminista, y aunque me emocionaba la idea de la primera mujer Presidente, no quería que fuese Hillary. Pero con todo y eso, si todavía viviera allá, hubiese votado por ella. No tengo necesidad de defender esa opinión, ni quiero entrar en toda una discusión de Bernie or Bust, o los que se rehusaron a votar, ya sea aquí o allá, pero son unos irresponsables. ¿Querían probar un punto? Ahí lo tienen.

Como dije al principio, no pienso que soy una experta, pero sí tengo una opinión. Y tengo miedo, frustración y sobre todo tristeza. Hablando con mis amigos en Puerto Rico y en los Estados Unidos, no sabemos ni qué decir, ni qué esperar.

Pero vamos a empezar con los medios. Ya sea SNL, los shows de late night, los canales noticieros, los periódicos. Aún cuando se burlaban de Trump, le daban la atención que él tanto deseaba, de la cual tanto se alimenta. Todos sabemos que es un megalomaniaco, un hombre completamente motivado por el ego, y eso es lo que le brindaron, aún siendo atención negativa.

Por lo general, aunque quería estar informada, trataba de evitar mirar cualquier cosa de Trump, solo por negarle esa atención, por no seguir alimentando el ciclo vicioso, y hasta por proteger mi propia salud mental. Sí, vi algunos de sus discursos, vi los debates, y lo único que sentía era rabia e incredulidad. No tengo problema admitiendo que hace años vi par de seasons de The Apprentice, cuando todo esto ni existía en nuestras imaginaciones, y me arrepiento de tomarlo como entretenimiento vacío.

Y eso es lo que me jode. Tantos tomaron esto como un chiste. Los memes, los skits, los comentarios de “Ay por favor, él nunca va a ganar”. En el último año, fuimos viendo como ganaba las primarias, como con todo y sus comentarios asquerosos, tenía apoyo. Veíamos a los Latinos for Trump, y la gente se seguía riendo. Los polls nos decían que no teníamos por qué preocuparnos. Y así mismo, lo tomamos por sentado. Esto “nunca” iba a pasar.

¿Y Hillary? De nuevo, apoyé a Bernie, pero no quiero entrar en los what ifs de que hubiese pasado si el DNC le hubiese permitido ganar las primarias. Además de que me deprime, ya hemos pasado el momento de preguntarnos qué hubiese pasado; tenemos que concentrarnos en la realidad que nos toca ahora.

Sí, Hillary violó la confianza del pueblo americano, nunca pudo sobrepasar la percepción de que es una falsa, sus intentos de conectar con la juventud y las minorías nunca se sintieron reales. Y tampoco le perdono muchas de sus decisiones en el pasado.

Pero, ¿saben lo más que me entristece? He visto varios números en diferentes fuentes, pero todos concuerdan en que alrededor de 52% de las mujeres blancas votaron por Trump. Pensando en “grab them by the pussy” y todas sus otras ofensas en contra de las mujeres, este es el dato que sigue retumbando en mi mente. Si los Latinos que lo apoyan me dan asco (y hasta un poco de pena por lo mucho que aparentemente se odian a sí mismos), estas mujeres… No tengo ni las palabras para expresar mi desilusión total.

También he visto muchas reacciones de indiferencia. Gente que votó por Harambe (wow, que gracioso y rebelde eres), gente que habla de que nada importa porque todo está comprado anyway, así que el voto no vale nada. Hasta los que dijeron “no votar no me quita el derecho a tener una opinión”. A todos ustedes, váyanse al carajo. Todos tenemos la dicha de vivir en una democracia. Sí, es un sistema roto, que obviamente tiene que reevaluarse urgentemente, pero mira a ver como te gusta vivir bajo una verdadera dictadura en donde ahí sí que tu voto ni voz cuentan para absolutamente nada, en donde los posts graciositos te llevan a la cárcel. Y hablando de eso, a todos los que llevan meses hablando mierdas en sus cuentas de Facebook, utilicen la herramienta para hacer algo de valor, no darle share y pensar que con eso contribuiste algo. Es bien fácil sentarte en tu computadora a criticar, pero no me hables si ni te molestaste en votar.

Me encantaría poder decir que Trump se robó las elecciones, que estamos viviendo de nuevo en un mundo de recounts y hanging chads, pero no. Eso me daría más fe en el pueblo americano, que ellos no hubiesen hecho esta terrible decisión. Pero na’, sigan zumbando memes por ahí, que obviamente la cosa nos va súper bien.

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