Irse en la mala, y volver: Reseña del cómic “14 Días”

Salir de una relación es un badtrip. Cosa más obvia no creo que alguien fuera de un robot o un psicópata pueda enunciar. Claro, depende de la persona, pero si estamos hablando de artistas, aquellos miembros de la sociedad quizás conocidos por ser los más susceptibles a cuestiones de amor, dejarse de alguien se torna en una crisis existencial de proporciones épicas. Y si dicho artista es relativamente bueno, el enredo emocional que esté pasando se traslada a su obra, una que ilustre fiel y honestamente lo que todos hemos pasamos en algún momento en nuestras vidas.

Los cómics “14 Días de nada” y “14 Días de odio” por Supa Kid, nos da una corta, pero emocionalmente drenante mirada a dentro de la mente de alguien pasando por un desamor. La artista cuenta su despecho mediante dibujos minimalistas; en algunas páginas hay solo un dibujo, seguido por un caption, mientras que en otras hay dibujos por toda la página, sin el uso de viñetas. Esta técnica crea un sentimiento de inestabilidad en el lector, un cierto stream of consciousness relatando las diferentes etapas de bregar con un corazón roto. Por si acaso, estos cómics no caen en el clichoso anhelo por lo perdido, o lloriqueos generales. Todo lo contrario, estos cómics ilustran el proceso de angustia de una manera aferrada a la realidad, sea el espacio o entorno cotidiano, o las amistades y comportamientos; se basan más en una cruda documentación de comportamiento y consecuencias reales al badtrip.

La transición entre “14 Días de odio” a “14 Días de nada”, es una fácil de entender. Los días de odio parecen ser las etapas de pesadumbre de la artista justo después de dejarse de una relación significante, unas de introspección abismal, ilustrando un nivel de depresión que no parece acabar. La inutilidad existencial que causa el dejarse de alguna pareja es ilustrado sin filtro alguno, reflejado en líneas rápidas y concisas, pero mediante un material honesto e identificablemente real. Más que contar una historia, esta tirada nos lleva al día a día de una persona totalmente en las malas. Parece ser más un ejercicio de desahogo por parte de la artista, de poder externalizar aquello que afecta el vivir propio. El cómic nunca entra en detalles específicos de ¿quién? y ¿cómo?. Más bien, nos desglosa un panorama de cómo se pasan esos primeros días, semanas, o quizás hasta meses (¿años? no puede ser…) después de un aparente rompimiento.

get-over-it-supakid
cuando-me-paso-a-mi-supakid

A diferencia de “14 días de odio”, “14 Días de nada” nos da una serie de dibujos contando historias un poco más complejas y diversas acerca de volver al mundo de las relaciones. Aquí tal parece que la artista ya por fin estuvo saliendo del hoyo negro que fue “Días de Odio,” un proceso de recuperación y desplazamiento de emociones. No obstante, la oscuridad de “Días de odio” se transfiere a ilustraciones de humor sardónico, pero altamente adorable. Aparte de sentimientos introspectivos, muchos de los dibujos y secuencias salen de la perspectiva de otra gente, observaciones o pensamientos de la artista ilustrando el estar con gente en situaciones bien mierda tratando de jugar el “juego del amor”. Se nota una actitud crítica hacia personajes disfuncionales en este tipo de relaciones, incluyendo la misma artista, demostrando así una postura honesta y asertiva, como si solo pudiese haber salido de alguien quien ha pasado por algún infierno romántico, y vivir para contarlo.

fue-un-placer-supakid

bellaquera-supakid

Hacer cómics sobre este tipo de tema, sea el desastre emocional de acabar de salir de una relación, o el mirar y leer lo que realmente consiste el conocer gente nueva o relaciones tratando de jugar al amor, y hacerlas de manera creíble e identificable es sumamente difícil. Pero el tacto y la sencillez que utiliza Supa Kid en estas dos tiradas, y el hecho que comunica asertivamente momentos tan vulnerables, lo hace parecer fácil.

Related Posts

Recent Posts