Son of Saul: una mirada a la deshumanización

La idea de ir al cine sin preconcepciones de las películas que se presentan en la cartelera puede ser una navaja de doble filo. Así fue mi experiencia con Son of Saul (2015), y afortunadamente fue una buena sorpresa de casi dos horas de suspenso. La película fue dirigida por el húngaro Lászlo Nemes, quién hizo su debut de largometraje con esta obra maestra. Son of Saul ha sido galardonada a la mejor película extranjera en los Óscar y los Golden Globes, así también recibiendo premios en el Festival de Cannes.

Son of Saul presenta una perspectiva distinta del Holocausto con solo enfocarse en la experiencia de un prisionero húngaro-judío. Básicamente, la trama es la trayectoria de Saul, quien trabaja en las cámaras de gases, buscando un rabino para darle sepultura propia a su supuesto hijo. Desde el comienzo de la película uno está sumergido a la deshumanización sin quererlo. El shock que puede causar ver como cuerpos desnudos se arrastran para llevarlos a las fosas no es tajante, ya que no es permitido. La película está dirigida de tal modo que sientes que eres parte de la comunidad de prisioneros. La mayoría de las tomas son close-ups creando está integración del espectador con el personaje.

Un aspecto interesante de la película es como se presentan las distintas posiciones de los prisioneros. Por ejemplo, los miembros del Sonderkommando, al cual pertenecía Saul, se encontraban en una posición en la cual tenían derecho a desplazamiento a lugares, lo cual les permitía cierta comunicación con los demás prisioneros. Esto auspiciaba las dinámicas de contrabando y conspiraciones para lograr una fuga, dicha que otros no tenían. Aún así, ser miembro del Sonderkommando requería ver a personas iguales que ellos muertas y ser tratadas como desperdicio; lo cual era una tortura psicológica. Un hecho real es que los miembros del Sonderkommando se cambiaban cada tres meses, mataban a los anteriores y ponían a personas recién llegadas. En la película se presenta esto cuando los prisioneros se sospechaban que los iban a matar y por tal razón deciden fugarse antes de lo acordado.

Otra razón por la cual esta película debe ser reconocida, es que presenta un hecho histórico de los campos de concentración. Hay una escena que presenta a uno de los prisioneros tomando unas fotos, mientras fingen arreglar una puerta como pretexto para conseguir lo que necesitan para la fuga. Esta escena es vital, ya que muestra la trata humana en los campos de concentración. Aquí Nemes se basa en las fotos que sirvieron de suma importancia en los juicios de Núremberg para evidenciar lo que sucedió.

A fin de cuentas, Son of Saul es una película que después de tanto años del Holocausto ha presentado una mirada no convencional de lo sucedido, que apenas se ha llevado a la gran pantalla. Definitivamente, este debut de Lászlo Nemes ha provocado ansias para ver proyectos futuros. No me sorprendería si su primer largometraje sea considerado para el Criterion Collection.

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