The Last Colony

Como regalo de Reyes Magos, el documental The Last Colony se pudo ver gratuitamente a través de Vimeo. A pesar de que fue lanzado en la misma plataforma (por un costo) hace casi un año, nunca había tenido la oportunidad de verlo. Mi primera impresión sobre él fue que es, básicamente, un crash course sobre el estatus político de la Isla. También, el documental es en inglés, lo cual presumo que es para que tenga mayor alcance internacional. Si ese es el caso, pienso que hubiese bastado tener subtítulos en inglés.

El documental, evidentemente, lo que busca es algún tipo de empatía mundial sobre la situación en Puerto Rico. Pero sinceramente, me chocó ver a todos estos políticos puertorriqueños explicando su postura en inglés, puesto que lo hace todo más incongruente. Me parece un poco contraproducente ya que la mayoría de los ciudadanos de la Isla no entienden el problema, como por ejemplo, lo refleja la situación del plebiscito acerca el estatus en el 2012. Este se llevó a cabo junto a las elecciones generales, dos votaciones simultáneas. El acto de votar es uno que debería llevar compromiso social y que no se puede tomar como algo ligero. El hecho de que se votara por ambas cosas a la vez le restaba importancia a la decisión sobre el futuro de la Isla. Había personas que ni sabían del voto, y muchas más que no entendían bien las opciones. En fin, no llegó a nada. El documental presenta esta discrepancia y la confusión que pudo causar para todas las partes involucradas.

La realidad es que, ahora mismo, Puerto Rico está recibiendo cierta atención internacional por su crisis económica, y quizás política también. Me parece que el tema sobre el constante garabato sistemático no es exclusivamente pertinente hoy día, sino que siempre lo ha sido y lo será; al menos que se tome acción genuina. El documental sirve como un buen pie forzado, pero a mi entender nos debemos educar nosotros mismo primeros y no a entes que no viven nuestra realidad. Pienso que buscar la aceptación, o quizás salvación, en el extranjero es seguir alimentando este círculo vicioso. Por otro lado, The Last Colony sí retrata el fanatismo político lo cual muchos confunden con educación sobre la política. El documental se puede tomar como un prototipo para educarnos bien en Puerto Rico sobre lo que realmente nos es pertinente.

 

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